SANTIAGO

Autor

El autor (Santiago, contracción de San y Yacob) se presenta como «Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo», lo cual pone de manifiesto su humildad, pero revela a la vez que Jacobo/Santiago era un líder muy conocido. Al considerar las cuatro personas de nombre Santiago mencionadas en el N. T., todo parece indicar que el autor de este libro fue Jacobo, el medio hermano de Jesús (Mt. 13:55), uno de los líderes de la iglesia de Jerusalén (Hch. 15:12-21; Gá. 1:19). Esta conclusión se sustenta en el hecho de que Jacobo/Santiago, el padre de Judas (Lc. 6:16; Hch. 1:13) y Jacobo/Santiago, el hijo de Alfeo (Mr. 3:18), fueron personajes poco conocidos y sin mayor trascendencia, mientras que el apóstol Jacobo, hermano de Juan e hijo de Zebedeo (Mr. 1:19; 5:37; 9:2; 10:35; Hch. 12:2), ya había sido martirizado cuando se escribió este libro (Hch. 12:2).


Los críticos católicos que sostienen la perpetua virginidad de María creen que Jacobo, el medio hermano del Señor, era hijo de un matrimonio anterior de José, o bien, era primo de Jesús. Sin embargo, tal opinión no tiene fundamento bíblico. Indudablemente, José y María tuvieron otros hijos después del nacimiento virginal de Jesús, y no hay prueba alguna de un matrimonio anterior de José. Además, la palabra griega adelphos claramente significa «hermano», no «primo».

FECHA DE COMPOSICIÓN

Santiago escribió en fecha temprana, muy posiblemente entre los años 44 y 46 d. C. Esta conclusión se basa en los siguientes datos: (1) los líderes de la iglesia eran maestros y ancianos (3:1; 5:14), en lugar de obispos y diáconos como fue lo acostumbrado en épocas posteriores; (2) los cristianos, aparentemente, continuaban reuniéndose en sinagogas (2:2); (3) no se mencionan verdades doctrinales que sí encontramos en cartas del N. T. de época posterior; (4) da la impresión de que aún no había surgido la controversia respecto de la circuncisión de los nuevos creyentes. Se desconoce el lugar de composición de esta epístola, pero si aceptamos que el autor fue el medio hermano del Señor, es muy posible que escribiera desde Jerusalén.

TEMAS

La identificación de los destinatarios como «las doce tribus que están en la dispersión» es un claro indicio de que estaba dirigida a cristianos judíos fuera de Palestina. Tal vez estos creyentes de origen judío se hallaban dispersos lejos de su tierra debido a las primeras persecuciones ocurridas en Jerusalén (Hch. 8:1-4; 11:19). Otro elemento que respalda la teoría de que los lectores originales eran cristianos de origen judío es que Jacobo/Santiago nunca hace referencia a la integración de los gentiles en la iglesia. Él animó a sus lectores a vivir un cristianismo coherente en medio de las persecuciones padecidas por su fe en Cristo.