CANTARES
LA INTERPRETACIÓN DE CANTAR DE LOS CANTARES
Tres métodos de interpretación de Cantares sobresalen entre una gran variedad de enfoques de corte ecléctico; nos referimos a la interpretación alegórica, la tipológica y la literal.
Interpretación alegórica. A lo largo de los primeros cinco siglos de la era cristiana, líderes religiosos del judaísmo y, también, la iglesia primitiva cuestionaron el valor religioso del libro, señalando la ausencia de temas teológicos y de referencias a Yahvéh (Dios). Además, la abundancia de figuras del lenguaje, muchas veces de contenido erótico, impulsó tanto a los eruditos judíos de antaño como a los padres de la iglesia a optar por una interpretación alegórica del libro de Cantares.
Con el propósito de mitigar el impacto de un lenguaje, por momentos, marcadamente sensual, el Talmud, los diversos Tárgumes y los Midrashim (escritos de los rabinos judíos) afirmaron que la esposa representa a Israel, y el esposo representa a Yahvéh. Desde esta perspectiva, Cantares describe el amor de Yahvéh por Israel, a través de imágenes habitualmente reservadas al diálogo íntimo de los esposos.
En esta misma línea, eruditos cristianos como Hipólito, Orígenes y Jerónimo declararon que Cantar de los Cantares representa el amor de Cristo por Su iglesia. Así, la iglesia buscó una interpretación del texto que desviara o anulara el interés por los deseos naturales, y transformó el mensaje en una alegoría a fin de exaltar el celibato como la máxima expresión de pureza y santidad. Orígenes argumentó que Cantares ilustraba la unión de lo físico y terrenal con lo espiritual y divino. La interpretación alegórica contribuyó al surgimiento del misticismo de los monjes y eruditos célibes del siglo xii. Más tarde, Lutero intentó revisar esta posición y propuso que Cantares describe, en sentido figurado, el reinado de Salomón sobre Israel. En tiempos pasados, otros intentos de corregir la interpretación alegórica hallaron resistencia tanto en círculos judíos como cristianos.
¿Qué, pues, diremos de este método de interpretación? La alegoría depende marcadamente del lenguaje simbólico, y sólo aquellos que conocen los códigos de ese lenguaje pueden comprender el significado teológico de las imágenes. Sin embargo, el libro en sí no manifiesta intención alguna de parte del autor de crear una alegoría, ni se encuentra en los textos el uso de términos que justifiquen interpretar la obra como tal. Las figuras retóricas, a menudo indescifrables, dejan muchas secciones libradas a la imaginación del lector, que posiblemente desconozca las expresiones eufemísticas y la cultura de la antigua Palestina.
Interpretación tipológica. El segundo enfoque se centra en la correspondencia entre la relación íntima y personal de Yahvéh con Israel (como la describe el profeta Oseas) y en la analogía del matrimonio. También encuentra afinidad con textos del N. T. que describen a la iglesia como la esposa de Cristo (Ef. 5). Este enfoque considera legítimo interpretar la obra, en su contexto original, como una colección de poemas de amor que celebran la unión matrimonial, a la vez que sostiene la pertinencia de la metáfora del matrimonio y la pertinencia de la imagen de la relación conyugal para describir la relación de Dios con Su pueblo.
Interpretación literal. A partir del desarrollo de la crítica histórica, en el siglo xix, la interpretación estrictamente literal de Cantares pasó a ocupar un lugar preponderante que sigue vigente hasta hoy. Numerosos estudios literarios realizados sobre Cantares entienden que la obra es una celebración del matrimonio, como una unión saludable y bendecida, y que muestra una actitud positiva hacia la sexualidad, dentro de los límites de una unión conyugal bendecida por Dios. Robert Lowth, obispo de Londres y profesor de la Universidad de Oxford, formuló la hipótesis de que Cantares describe la celebración de las bodas de Salomón. Un estudio comparativo de documentos del antiguo Cercano Oriente reveló la existencia de varias composiciones literarias dedicadas a las bodas, lo cual impulsó a algunos comentaristas a sugerir que Cantares pertenece a un género bien consolidado de poemas nupciales.
El apologista que busca interpretar Cantares a la luz de su importancia teológica y su contribución a la literatura bíblica no debe desconocer el problema planteado por interpretaciones contradictorias, puesto que el lector se encuentra con imágenes extrañas y un lenguaje peculiar. A menudo, el autor empleó términos desconocidos que aparecen por única vez en Cantares. Además, la mayoría de los eruditos bíblicos no coinciden respecto del análisis estructural de la obra y la división de las secciones. Toda interpretación fiel del texto debe tener en cuenta las particularidades estilísticas de la poesía hebrea bíblica, a saber, paralelismo, brevedad y juegos de palabras.